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Cuarenta minutos

Cuarenta minutos
Después de años retrasando la visita al oftalmólogo, me decidí finalmente. Hace casi 13 años que me operé de miopía y que dejé de escudriñar entornando los ojos para ver de lejos, al tiempo que descubría un nuevo mundo con límites definidos. Desde hace 13 años saludo a quien quiero saludar y no a todo el mundo, como solía hacer cuando me olvidaba las gafas, para no...

Transparencias

Transparencias
A veces yo también me compro cosas.   Me acerco a mirar un vestido para estas fechas, un trapo que no sea ni corto-ni largo-ni serio-ni demasiado festivo. De la planta de señoras huyo hacia la de jovencitas y de nuevo vuelve esa sensación de tener los límites desenfocados, de esa indefinición y no pertenencia al grupo ni a nadie, de ser demasiado de una cosa y...

Ya no

Ya no
Imagen de klimkin en Pixabay ¿Qué hacer con las verdades cuando la vida cabe en una bolsa de plástico? Ella lo encuentra en el rellano. Tiene el pico cerrado pese al hambre y los ojos abisales. Está desorientado, sin plumas, apenas nacido y ya solo. Ella lo encuentra y nos suplica: ¿Puedo? Una palabra es a veces un mundo, una ristra de intenciones y deseos. Ya hace...

Lo dijo MONTERROSO

A Eduardo Torres, que me lo contó —Ya está corregido. —¿Ya? —Pero sigue sin funcionar. —Déjame ver. —(…) —Usa de vez en cuando frases breves. —¿Frases breves? ¿Para qué? —Cuando el lector se encuentra con una frase muy breve, la trata como una gran verdad revelada. —Eso es ridículo. —Exacto, Xenia, muy bien. —No, no, quiero decir que eso es ridículo. De...

Democracias

A veces parece que tenemos elección. Coges una papeleta. La doblas una, dos, tres veces. La quieres meter en la urna. Ese es ahora tu mayor deseo, pero se trata de una caja de arena con esquinas azules. El viento de levante comienza su tarea. Sacudes la cabeza. Te acomodas en el sofá. Tuiteas. A veces parece que tenemos elección. Aunque quizás mañana. VN:F [1.9.22_1171]

Caída libre

No he terminado. Me cuesta abrir los ojos, es verdad, pero sé que aún estoy lejos del final, aunque en este instante no pueda moverme. Hace un poco de fresco y sí, quizás me excedí con las copas ayer por la noche. No tendría que haber mezclado ni haber aceptado la invitación. Quizás por eso estoy ahora sobre la mesa del despacho de Lorenzo y sin mi traje de chaqueta, sin nada en realidad. Porque me excedí. Me pasa desde jovencita.

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