content top

Ausencias con pulso

Todos estos años me equivoqué al pensar en el dolor de la pérdida. No pretendo desmentir el dicho popular. Uno no aprecia lo que tiene hasta que no lo pierde. Cierto. Pero no por la carencia. Es que uno no aprecia lo que tiene hasta que no lo siente suyo, palpitar dentro, navegar, perderse, anclarse y luego desgarrarse poco a poco, desapareciendo en el tiempo y llevándose trozos de...

Next Entries »