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Mis tipos duros

Mis tipos duros
Dos chicos: una niña y una larva de tipo duro. Un verano. Una primera pandilla. Una playa gaditana. Una niña-mujer de diecisiete años, quizás dieciséis, que aún a veces sueña con jugar a las muñecas y otras a escribir cuentos.

Silencios, clávale un tenedor, compases,...

Silencios, clávale un tenedor, compases, palabras y El trigo que cae
Yo quería ser artista, pero en un escenario sin testigos; hacer vibrar con zapatos de bailaora el suelo. Crear música, sin temor a resquebrajar muchas expectativas. Entre compás y compás, los silencios. Silencios. Yo quería ser artista y no quería hacer la comunión. Pensaba que los pecados se cantaban y bailaban en público, como las bulerías, delante de familiares y compañeros...

Ropa tendida

Inmaculada. Concepción. Hace sol, un sol que golpea, a pesar de que es invierno. Por eso subo a tender la lavadora de ropa blanca que he puesto mientras me tomaba el té. Me gusta cuando el sol golpea la ropa y el aburrimiento de los festivos. Cuando una tiene que tender una lavadora, se olvida de las otras cosas. De las insinuaciones vagas, familiares. De la falta de luz en la...

Todos tenemos un pasado

Todos tenemos un pasado
Mi padre me manda esta foto y yo pienso que todos tenemos un pasado. Yo, además del pasado, tuve un pelo pantojero, de los que llegaban por la cintura y que nunca quería cortar. No me bastó. Luego, creo que en sexto de EGB, mientras mis compañeras cantaban y se contoneaban al ritmo de Bananarama (I’m your Venus, I’m your fire at your desire), yo hice un playback de la...

El jardín de la memoria

El jardín de la memoria
«El jardín de la memoria» de Lea Vélez lleva dos meses en mi mesita y me he comportado con él como hacemos tantas veces aquí en el Sur. Ya te llamaré, que sí, que sí, que a ver si nos vemos, cualquier día de estos te doy un telefonazo y me presento en tu casa para tomar un café. Pero luego pasa la vida con sus extraescolares, con las tutorías, con las tareas de mis talleres...

Algo menos cada día

Algo menos cada día
Algo menos cada día es lo que sabemos los unos de los otros. Apenas unos milímetros es la longitud de ese algo. Algo menos que al ser tan poco, no llega a alarmarte. Algo tan nimio, tan poca cosa, que para qué preocuparse. Cuando lo conocí le gustaba viajar, me decía una amiga. Cuando lo conocí nos compartíamos. Y viajábamos. Viajábamos juntos, incluso en el sofá...

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